Con motivo de la Navidad 2023, el Ministro general de la Orden de Frailes Menores, Fray Massimo Fusarelli, envía el siguiente saludo.
Queridos hermanos y hermanas.
El Señor les dé la paz!
Hace 800 años, San Francisco quiso vivir la Navidad en Greccio:
en grutas similares a las de Belén, en condiciones muy sencillas y precarias;
con sus hermanos y la gente humilde del lugar;
celebrar la Eucaristía en Nacimiento, que se convierte así en un "Nacimiento eucarístico".
Francisco se dirige a Greccio después de entregar la Regla a la Iglesia para su aprobación. Seguir los pasos de Cristo, pobre y humilde es el corazón de la Regla.
En Greccio, el Poverello quería simplemente conmemorar al Niño de Belén, “ver con sus propios ojos” la pobreza y la humildad de Jesús cuando nació y de esa manera poder entrar en su camino y caminarlo con él. Este camino le llevará unos meses más tarde en el monte Alverna, para hacerse uno con su Señor pobre y crucificado, en el camino del amor.
La alegría es el fruto de este viaje, en una época de la vida que fue muy dolorosa para él.
Francisco encuentra de nuevo los conceptos de memoria, pobreza y alegría - las características de la Navidad en Greccio - durante la celebración de la Eucaristía. En este acto, recordamos el "descenso" del Señor al participar en la “apariencia de un pequeño pan”, y experimentamos la dicha de tener la presencia entre nosotros de Aquel que se une completamente a nuestra realidad, ya que nosotros nos entregamos plenamente a Él.
¿Cómo? ¿Cuál es nuestro camino hoy?
Reavivar nuestra relación de amistad y amor con el Señor Jesús, renovar el don de toda nuestra vida a Él es la primera respuesta. ¡No dudemos en darla!
Las imágenes que nos llegan de los lugares de guerra y pobreza de nuestro mundo nos ayudan a recordar la presencia de Jesús entre los pequeños de la tierra y nos impulsan a responder a su clamor, rezando y trabajando concretamente por la paz y la solidaridad. No somos sordos al llanto de los niños, a la angustia de los padres, a la soledad de los ancianos víctimas de la violencia y de la guerra. En todas partes y en particular entre los pueblos que viven en Tierra Santa y en Ucrania.
Con estos sentimientos les deseo a todos una Feliz Navidad y un próspero Año Nuevo.
En la tarde del 18 de diciembre, mientras nos sumergíamos en las festividades del adviento, dedicadas a honrar a la Virgen de la Esperanza, la Fraternidad de Vélez-Málaga fue iluminada por la celestial luz de la paz de Belén. En esta ocasión trascendental, los Scout Católicos de Vélez-Málaga se erigieron como los portadores de esta luminosa antorcha, destinada a iluminar la Diócesis de Málaga.
Conmemorando los 800 años de la histórica celebración de la Navidad en Greccio, donde san Francisco nos obsequió con el Belén más extraordinario concebido hasta entonces, los jóvenes Scouts decidieron regalarnos la luz de la paz para nuestra fraternidad. En honor a estos 800 años, esta luz permanecerá encendida en nuestro convento hasta el día de Pentecostés de 2024, disponible para todos los habitantes de Vélez-Málaga y aquellos que visiten nuestra casa, llevando consigo este destello especial a sus hogares.
La OFS (Orden Franciscana Seglar), las cofradías franciscanas, los grupos de JESÚS y el coro, junto con un nutrido grupo de fieles, acogieron solemnemente la luz en nuestra iglesia. Bajo la experta dirección de nuestro guardián, la emotiva celebración estuvo impregnada de pequeños gestos y símbolos, marcando el inicio de nuestra responsabilidad de recibir y compartir esta luz con el mundo.
Cada plegaria elevada durante la ceremonia fue un clamor al cielo, buscando que la paz traída por el Niño de Belén se extendiera a todos los rincones del planeta. Estas súplicas se transformaron en un símbolo palpable, elevándose al cielo como la oración colectiva de todos los presentes. Impulsados por los cánticos del coro de San Francisco, recibimos de manos de los jóvenes Scouts la luz sagrada de Belén.
Como niños maravillados, salimos a las calles de Vélez-Málaga, iluminando el camino con nuestros farolillos. Que esta luz inunde de paz todos los corazones es el compromiso asumido por los franciscanos veleños. Ya se percibe en el ambiente que nos encaminamos hacia la celebración de la Fiesta de las Fiestas.
La familia franciscana de la Iglesia de S. Francisco de Granada hemos estado recordando a lo largo de todo el año 2023 los 800 años de la Regla Bulada, escrita por S. Francisco para sus hermanos y la primera Navidad de Greccio.
Los momentos más solemnes de este centenario los hemos vivido en la celebración, los días 3 y 4 de Octubre, de la muerte de nuestro Padre S. Francisco y el día 29 de Noviembre, con una Eucaristía solemne, recordando exactamente el aniversario de la aprobación de la Regla Bulada por el Papa Honorio III. Hemos concluido estas celebraciones el pasado viernes 15 de Diciembre con una charla profunda y bellísima sobre la Regla Bulada impartida por nuestro hermano capuchino Fray Emilio.
A lo largo de la charla Fray Emilio fue explicándonos todo el proceso de redacción de la Regla de S. Francisco que como bien nos dijo se había ido gestando en tres momentos distintos. La Primera Regla fue el llamado Propositum Vita. Un grupo de hermanos reunido en el tugurio de Rivotorto, okuparon el espacio y allí nació la idea de que había que organizarse y poner en palabras lo que sentían en el corazón, hay que explicar a la Iglesia de la que se sienten parte lo que está surgiendo en Asís. El segundo momento fue la aprobación en el capítulo general de 1221 de la llamada Regla no Bulada bastante extensa: 24 capítulos. Al ir creciendo la Orden, había que recoger por escrito nuevas maneras de organización y de forma de vida y así nace la Regla definitiva: LaRegla Bulada que fue presentada en el Capítulo de Pentecostés y aprobada por el Papa Honorio III en 1223. Fue más reducida, quedó dividida en 12 capítulos, contiene bellísimas exhortaciones, amonestaciones y consejos estando siempre presente el amor de Francisco por el Evangelio siendo este el centro de la Regla.
Paralelo a la explicación del significado de todos estos documentos, Fray Emilio fue haciendo un recorrido por la vida de S. francisco y de sus compañeros desde 1209, en que se redacta la 1ª Regla hasta 1223. Para los que hemos tenido la dicha de conocer los lugares franciscanos más significativos fue una gozada volverlos a recrear en nuestros corazones con todas las alusiones que nuestro hermano hacía como por ejemplo: Rivotorto, cuna de la orden franciscana, Sta María de la Pociuncula, Greccio, Alverna…… S.Francisco se lamentaría más adelante en Alverna, en 1224, de cómo se había complicado toda la estructura de la Orden, estaba claro que él no era un hombre de gobierno sino un hombre de Dios.
Damos gracias a Dios por todo lo vivido a nivel comunitario a lo largo de este año y nos preparemos ya para celebrar el próximo año los 800 años de la impresión de las llagas de nuestro Padre S. Francisco en el monte Alverna.
A la brillante inauguración de las fiestas de Navidad que tuvo lugar el pasado 29 de noviembre, 800 años después de la aprobación definitiva de la Regla de la Orden de San Francisco de Asís (1223-2023), el convento de Loreto (Espartinas, Sevilla) suma, desde el pasado 1 de diciembre, una exposición de Nacimientos e imágenes del divino Infante en la hermosa sacristía del santuario, obra meritoria del siglo XVI y primitiva iglesia de la Virgen.
La razón no es otra que otros ochocientos años, los que se cumplirán la próxima Nochebuena, de aquella vibrante Misa de medianoche que el seráfico padre organizó, con licencia del sumo pontífice, en el castro de Greccio, valle de Rieti (Italia), junto a un pesebre rebosante de heno con el buey y el asno que hizo traer a la sazón, mientras frailes de los aledaños y gentes del lugar encendían la noche con luminarias y cánticos de júbilo.
Además del Nacimiento de tamaño natural, que los frailes de Loreto pusieron entonces junto al altar mayor de santuario —aquellas tallas con que el sevillano convento San Buenaventura disponía las Jornaditas previas a la Natividad—, se podrá visitar esta exhibición genuina hasta el 6 de enero de 2024.
Inaugurada la tarde del viernes anterior al primer domingo de Adviento con la bendición y una alocución del padre guardián, fray Joaquín Domínguez Serna, en presencia de la fraternidad y feligresía asistente a la misa vespertina, la muestra se compone de seis Nacimientos y cuarenta imágenes del Niño Jesús, datadas entre los siglos XVIII y XXI. Buena parte de este patrimonio procede del convento lauretano, al que se han agregado piezas del becqueriano monasterio de Santa Inés, fundación de la Orden de Santa Clara, y del monasterio de la Orden de la Purísima Concepción, sito en Mairena del Aljarafe (Sevilla). También se han traído obras de otros lugares de la comarca del Aljarafe: de las parroquias de Espartinas y Umbrete, encomendadas a los frailes de este convento; de las Hermanas de la Cruz, en Umbrete; del colegio San Antonio de Padua, en Villanueva del Ariscal, y de la Hermandad sacramental de Gines. El resto son aportaciones de particulares, feligreses de las citadas parroquias o devotos de Nuestra Señora de Loreto. Por ello, la Fraternidad franciscana está sumamente agradecida.
Mediante el contenido y la evolución artística de la exposición, los frailes que rigen el blanco santuario agrandan una tradición tan española como es la de componer los Nacimientos —costumbre que mereció en 2019 la carta apostólica Admirabile signum, del papa Francisco—, evocan la originalísima expresión de San Francisco de Asís, cuya herencia vindicamos y propagamos, e invitan al pueblo cristiano a utilizar este humilde recurso, lleno de encanto, belleza e imaginación, para anunciar la encarnación del Verbo y celebrar la memoria del niño que nació en Belén y contemplar de alguna manera con mis ojos lo que sufrió en su invalidez de niño, cómo fue reclinado en el pesebre y cómo fue colocado sobre el heno entre el buey y el asno, anhelo satisfecho por San Francisco aquella noche santa según su primer biógrafo fray Tomás de Celano.
El pasado lunes 11 de diciembre, experimentamos un enriquecedor encuentro de adviento en nuestro convento de San Juan de los Reyes (Toledo), con la participación de los hermanos de la zona 2. Un total de 28 hermanos representando casi todas las fraternidades de la zona se unieron a esta jornada especial.
La fraternidad anfitriona nos recibió con una cálida acogida, permitiéndonos saludarnos tranquilamente antes de sumergirnos en las actividades programadas para la mañana. Iniciamos el día con la recitación de la hora intermedia, dedicando este momento de oración al Señor. Después de las palabras de bienvenida del guardián de la casa y del definidor de zona, se alentó a los hermanos a explorar una breve síntesis de la Admirabile Signum, dando paso a un diálogo constructivo y a la presentación de los logros en las fraternidades, conforme a las directrices del equipo de formación permanente.
La sesión fue un espacio agradable de escucha, donde pudimos conocer los logros y reflexiones de las diversas fraternidades. También se aprovechó la ocasión para exponer los planes de cada fraternidad en relación con el centenario de Greccio y la indulgencia plenaria otorgada para las próximas semanas. Surgieron ideas innovadoras y se planificaron eventos significativos.
Después de repasar el calendario con varios recordatorios, concluimos la sesión dando paso a un tiempo fraterno de descanso y conversación. La jornada culminó con una comida compartida, brindando un magnífico cierre al día.
Queremos expresar nuestro agradecimiento a los hermanos de la fraternidad de Toledo por su arduo trabajo y excelente disposición, y a todos los asistentes por su valiosa presencia. Les deseamos a todos un Feliz Adviento.
Fray Pedro Botía Nogueiras
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