Octubre 16
Debido a los muchos dolores de las enfermedades, no podía descansar; y observaba que los hermanos andaban muy solícitos y afanosos por atenderle.
(EP 89)
Así, movido de piedad y compasión, dijo una vez a sus compañeros : “Carísimos hermanos e hijitos míos, no os pese atenderme en la enfermedad, porque el Señor, mirando a este pequeñuelo siervo suyo, os galardonará en esta vida y en la otra con el fruto de las obras que ahora os veis obligados a omitir por cuidarme en la enfermedad; es mas, adquirís mayor ganancia que si trabajarais a favor vuestro, porque todo el que me ayuda, ayuda a toda la Religión y a todos los hermanos. Y aun podéis decirme: “Contigo haremos nuestros gastos, pero por ti será el Señor nuestro deudor”.














