Celebrar la Navidad en Familia

En un hogar cristiano, desde la entrada, al comedor, sin descuidar el resto de las habitaciones debemos adornarlo con motivos navideños, podemos colocar frases como: ¡Gracias, Señor, por venir a nuestra casa!, ¡Con Jesucristo renace nuestra esperanza! ¡Feliz Navidad en familia!

En un lugar adecuado y visible ponemos el árbol de Navidad y dejamos un espacio para colocar un pequeño pesebre que iremos formando en el transcurso de la celebración, con debida música ambiental, (si es posible).

Sobre una mesa unas velas que se encenderán una vez proclamado el Evangelio (Lucas 2,1-20),quedarán encendidas durante la comida para que la luz, que es Jesús, brille en la oscuridad.

La Biblia debemos tenerla abierta en un lugar destacado y visible de la casa.

Es importante de que todos los integrantes de la familia estén reunidos con la debida antelación y no olvidar de apagar la TV.

Acogida

Los padres deben ir creando un ambiente alegre y acogedor. Saludan con cariño a los familiares que han venido a esta celebración y los invitan a todos a reunirse en torno al lugar donde se irá formando el pesebre.

El padre/madre de familia: Estoy contento/a porque nuestra familia se ha reunido. Y esto es muy importante que juntos podamos darle a la Navidad el sentido que verdaderamente tiene. Y no quedarnos sólo con la costumbre de comer y recibir regalos. Los invito como familia cristiana a recibir en nuestro hogar a ese Dios que viene.

(Se inicia la celebración)

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

R/.- Amén

Un niño: (Pregunta en voz alta) ¿Qué es Navidad? ¿Por qué estamos reunidos hoy?

El padre/madre: Responde (sugerencia)

En la Navidad, Dios se presenta como uno de nosotros, en nuestra tierra. En el pequeño pueblo de Belén se cumple la gran promesa de Dios: de la Virgen María, nace Jesucristo, rodeado por la naturaleza, los pastores. No nace en una mansión sino en la pobreza de un humilde pesebre. Nos reunimos hoy como familia, porque Jesucristo nace también para nosotros, para que lo reconozcamos y lo acojamos. Dios nos hace un gran regalo y, juntos, lo vamos a celebrar.

Si Jesucristo nace en Belén, pero no nace para nosotros, no vale la pena estar aquí reunidos. (Silencio)

Un niño: Lleva un poco de paja hasta el lugar donde se armará el pesebre, debajo del árbol de Navidad.

La madre comenta: Jesús ha querido nacer pobre en un establo. Hoy son muchos los que nacen y viven pobre-mente, los que pasan hambre y no tienen pan en sus hogares.

Pensemos en ellos. Jesús ama a los pobres. Algún día dirá: Bienaventurados los pobres..."(Música navideña o todos cantan un villancico)

Alguien coloca la figura de San José.

El padre comenta: Jesús es el Hijo de Dios. San José lo libró de los enemigos, cuidó de Él y le enseñó a trabajar. Jesús obedecía. San José carpintero cuida de nosotros y ruega por los que no tienen trabajo.

Otra persona coloca la figura de la Virgen.

La madre comenta: La Virgen María es Madre de Jesús. Mujer sencilla como tantas de nuestro pueblo, muchas veces ignorada y humillada. En María no hay más pretensión que hacer la voluntad de Dios. Allí están José y María. Ellos esperan gozosamente la llegada de Jesús... Nosotros también queremos recibir con alegría a este niño en nuestro hogar.

A continuación uno de los hijos -el más pequeño-, colocando la figura del Niño en el pesebre proclama:

¡Hoy, Jesús ha nacido, ha venido a traer la Buena Noticia a los pobres, a anunciar a los cautivos su libertad, a darles vista a los ciegos, a liberar a los oprimidos! ¡Hoy el Señor ha venido también a nuestra familia!

(En este momento cantamos: "Alabaré" o "Gloria Gloria, Aleluya").

La madre comenta: María ha captado en su corazón la resonancia del misterio de Dios, ella una mujer simple ha sido elegida para ser la Madre de Dios... ¡Miren! está arrodillada y adora a su Hijo Jesús que ha venido a salvar al mundo. Arrodillémonos también nosotros y adorémoslo como la Virgen.

Podemos rezar unos momentos en silencio..., y juntos cantamos un villancico.

Algunos se acercan y colocan figuras de pastores y reyes magos

La madre comenta: Muy pronto llegaron los pastores y los reyes magos. Reconocer al Hijo de Dios manifestado en un Niño indefenso y débil. Acuden con lo que tienen y son, para dar y no para recibir. Se arrodillan y antes de irse, le dejan sus regalos. Ofrezcamos a Jesús nuestros regalos y nuestras buenas intenciones.

El padre añade:

¡Hoy y siempre el Señor está con nosotros! ¡Cantémosle nuestro gozo!

(Todos cantan jubilosos: “Noche de Paz").

Cada integrante de la familia, en forma corta y sencilla, puede decir algunas palabras expresando sus deseos para el resto de la familia y para otros a quienes también Jesús viene.

(Sugerencias)

Deseo que mis padres se quieran mucho y nos entreguen cariño y amor, para que así la luz de Jesucristo no se apague nunca en esta familia.

Deseo que Jesucristo transforme tantos corazones llenos de odio y que traiga la paz, la justicia y la verdad.

(Cena de Nochebuena)

Se encienden las velas, que dará un clima de intimidad y de fiesta, signos de la Navidad.

Antes de comer se dan todos un abrazo de paz y felicitación. Luego estando en la mesa, uno de los niños puede decir la siguiente bendición:

Niño pobre de Belén, bendice a los que vamos a disfrutar de esta cena, preparada con cariño para todos, y bendice también a los que nada tienen y quédate para siempre con nosotros.

Todos: Amén.

Fr. Francisco M

Fray Francisco M. González Ferrera, OFM. 

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