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La Porciúncula Santa María de los Ángeles «El Perdón de Asís»


01 Agosto 2026

La Porciúncula es una pequeña iglesia incluida dentro de la Basílica de Santa María de los Ángeles, en Asís (Italia), ubicada a 4 km, en Umbría. Es el lugar donde comenzó el franciscanismo.

Porciúncula significa «pequeña porción de tierra» y fue mencionada por primera vez en un documento que data de 1045, actualmente en los archivos de la Catedral de San Rufino, en Asís.

Con este nombre también se denomina a la «indulgencia plenaria» que pueden ganar los fieles católicos el 2 de agosto (u otro día que designe el ordinario local para aprovechamiento de los fieles).

La Porciúncula y la Basílica de Santa María de los Ángeles, junto a otros lugares franciscanos de Asís, fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2000.

Historia

La pequeña capilla de la Porciúncula fue erigida en tiempos del papa Liberio (352-366) por los eremitas del Valle de Josafat, quienes habrían llevado al lugar reliquias de la tumba de la Virgen. La misma leyenda relata que la capilla pasó a poder de san Benito de Nursia en 516. Se conoció como Nuestra Señora del Valle de Josafat o de los Ángeles, refiriéndose esta segunda advocación, según algunos, a la Asunción de la Virgen a los cielos acompañada por ángeles; según otra opinión, se atribuye el nombre al canto de los ángeles que allí se escuchaba con frecuencia.

Esta pequeña iglesia fue entregada, alrededor del año 1212, a San Francisco de Asís por el abad de San Benito de Monte Subasio, con la condición de hacer de ella la iglesia madre de su familia religiosa. Estaba en malas condiciones, abandonada en un bosque de robles, y San Francisco la restauró con sus propias manos. En esta iglesia, el 24 de febrero de 1208, san Francisco oyó la llamada de Jesús para que eligiera una vida de absoluta pobreza según el discurso misionero del evangelio: Mt 10, 1-15.

Esta pequeña iglesia se convirtió así en el hogar de san Francisco y pronto de sus primeros discípulos. En ella san Francisco fundó la Orden de Hermanos Menores (OFM) y desde ese momento nunca la han abandonado los frailes. El Domingo de Ramos de 1211 san Francisco recibió en esta iglesia a Santa Clara de Asís y la consagró al Señor. Los capítulos generales y las reuniones anuales de los frailes se celebraban normalmente en Pentecostés.

Sintiendo que se acercaba su final, san Francisco regresó a la Porciúncula en septiembre de 1226. En su lecho de muerte recomendó la capilla a la leal protección y cuidado de sus hermanos. Murió en el ocaso del sábado 3 de octubre de 1226. Después de su muerte, el valor espiritual y el carisma de la Porciúncula se hicieron aún mayores. El propio san Francisco había indicado que la Porciúncula fue la fuente original de inspiración y el modelo para todos sus seguidores.

Acontecimientos posteriores

No se conoce con exactitud la forma del primer monasterio construido cerca de la capilla. Poco después de 1290 la capilla resultó inadecuada para albergar a las masas de peregrinos. El retablo, una Anunciación, fue pintado por el sacerdote Hilario de Viterbo en 1393. El monasterio fue la residencia de los ministros generales de la Orden después de san Francisco.

Decoraciones en la Porciúncula

Esta chiesetta (capilla) está exquisitamente decorada por artistas de diferentes periodos. Sobre la entrada hay un fresco de Johann Friedrich Overbeck (1829) que representa a San Francisco recibiendo de Cristo y la Virgen la indulgencia, conocida como el «Perdón de Asís». Este pintor alemán era miembro del movimiento nazareno, un grupo de pintores que pretendían revivir honesta y espiritualmente el arte cristiano. En la base de este fresco hay otro, pequeño y rectangular, con las palabras latinas Haec est porta vitae aeternae («Esta es la puerta a la vida eterna»).

La pared lateral del lado derecho muestra fragmentos de dos frescos de artistas umbros desconocidos. En el lado izquierdo se encuentra la tumba de Pietro Cattani, fallecido el 10 de marzo de 1221. En la parte posterior, por encima de la entrada, hay un fresco que representa la Crucifixión, de Pietro Perugino, pintada alrededor de 1485. En lo alto de la Porciúncula se alza un pequeño campanario gótico.

El austero interior está decorado en un sencillo estilo gótico con frescos de los siglos XIV y XV. La obra más destacada es el fresco en seis partes en el ábside, pintado por Hilario de Viterbo (1393): La Anunciación (en el centro); San Francisco se lanza entre las zarzas acompañado por dos ángeles (a la derecha); Aparición de Cristo y la Virgen acompañados por 60 ángeles, con san Francisco ofreciendo rosas (en lo alto); San Francisco implorando al papa Honorio III la confirmación de la indulgencia (a la izquierda); San Francisco promulga la indulgencia, acompañado por los obispos de Umbría (a la izquierda).

El pavimento está hoy restaurado a su apariencia original tras las restauraciones posteriores al terremoto de 1997.

La indulgencia de la Porciúncula

La «indulgencia de la Porciúncula» al principio solo pudo ganarse en la capilla entre la tarde del 1 de agosto y el ocaso del 2 de agosto. El 5 de agosto de 1480, el papa Sixto IV la extendió a todas las iglesias de la primera y segunda orden de los franciscanos. El 4 de julio de 1622, Gregorio XV la amplió a todos los creyentes que, después de la confesión y la recepción de la Sagrada Comunión, visitaran tales iglesias en el día señalado. El 12 de octubre de 1622, el mismo Gregorio XV garantizó el mismo privilegio a todas las iglesias de los Capuchinos (OFMCap). El papa Urbano VIII la concedió a todas las iglesias de la Tercera Orden Regular el 13 de enero de 1643, y Clemente X a todas las iglesias de los Conventuales (OFMCon) el 3 de octubre de 1670. Otros papas posteriores la extendieron a todas las iglesias relacionadas de cualquier manera con la orden franciscana.

Desde el punto de vista del Derecho Canónico esta indulgencia es cierta y no sujeta a disputa, aunque sí lo es el que su origen se encuentre en el propio san Francisco. La controversia se suscita porque ninguna de las antiguas leyendas relativas a san Francisco menciona la indulgencia. El documento más antiguo que se refiere a ella es una escritura notarial del 31 de octubre de 1277.

La indulgencia de la Porciúncula quedó confirmada por la constitución apostólica «Indulgentiarum Doctrina» (1967), tras el Concilio Vaticano II, por Pablo VI, y continúa hasta el día de hoy.

No te olvides: Confesión. Sagrada Eucaristía. Credo. Oración por el Papa (Padrenuestro, Ave María, Gloria al Padre…). La Indulgencia, «el Perdón de Asís», está para todos los cristianos. Abramos el corazón a la Misericordia del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, por intercesión de Nuestra Señora, Santa María de los Ángeles.

«Que el Señor te dé su Paz».
Amén.