Vila-real une a sus culturas en el "Espíritu de Asís": una oración por la paz y el respeto mutuo
El pasado viernes 23 de octubre la OFS de Vila-real junto con la Parroquia San Francisco de Vila-real ha sido el escenario de un emotivo encuentro interreligioso bajo el lema "Respeto al diferente". Este acto, que se enmarca dentro de las conmemoraciones locales por el 800.º aniversario del Tránsito de San Francisco de Asís, ha cobrado una fuerza especial este año. La cita ha coincidido con una efeméride histórica de alcance global: el 40.º aniversario de la histórica jornada de Oración por la Paz que el Papa Juan Pablo II convocó por primera vez en Asís en 1986, un hito que transformó para siempre el diálogo entre las religiones del mundo.
Fieles al legado de aquel encuentro pionero de hace cuatro décadas, diversas comunidades religiosas de Vila-real se unieron en un mismo espacio para rezar por la convivencia, la justicia y el fin de los conflictos. El acto principal consistió en una oración interreligiosa compartida en la que participaron activamente la Parroquia San Francisco, la Iglesia Ortodoxa de San Juan Crisóstomo, Patriarcado de Rumanía, la Mezquita La Piedad y la Mezquita La Paz de la localidad.
Cada comunidad aportó sus lecturas, rezos y reflexiones, tejiendo un mensaje común de fraternidad que demostró que la diversidad cultural y espiritual es una riqueza para el municipio.
Hermandad a través de la palabra y el paladar
Tras los solemnes momentos de oración, el encuentro se trasladó a un ambiente más distendido y familiar, donde los asistentes pudieron estrechar lazos de una forma muy dulce. Los participantes compartieron vivencias y sentimientos mientras degustaban una rica variedad de dulces tradicionales de todas las culturas presentes.
A través de la gastronomía típica de cada comunidad, la jornada demostró que los puentes de unión se construyen tanto con la oración como con la convivencia diaria y los gestos más cotidianos. Los sabores tradicionales sirvieron como el broche de oro perfecto para una jornada que demostró que, en Vila-real, el "Espíritu de Asís" sigue más vivo y necesario que nunca.
Chelo Climent
