Skip to main content
EVANGELIO Y REFLEXIÓN DIARIA. FRAY MANUEL DÍAZ BUIZA

¡Velad! Es el grito de adviento


29 noviembre 2015

san Lucas (21,25-28.34-36)

 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Habrá signos en el sol y la luna y las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, enloquecidas por el estruendo del mar y del oleaje. Los hombres quedarán sin aliento por el miedo y la ansiedad, ante lo que se le viene encima al mundo, pues los astros temblarán. Entonces, verán al Hijo del Hombre venir en una nube, con gran poder y majestad. Cuando empiece a suceder esto, levantaos, alzad la cabeza; se acerca vuestra liberación.»

Sin previo aviso, así de rondón, se nos ha metido otro Adviento por las puertas. Se ha apagado ya los últimos acordes de la fiesta de Cristo Rey, y el color morado de la liturgia nos invita a la reflexión, al silencio, a la austeridad. Adviento es espera y esperanza porque Él volverá. ¿Y quién lo espera? Cada vez son más los que pasan de todo, los que fuerza de no mirar hacia dentro de sí ni de las cosas, se limitan a flotar, a deslizarse por la superficie de la vida sin vivirla. No creen en ella. No piensan en el futuro y el presente tampoco lo viven, sino que lo usan y lo tiran. No viven, vegetan. No hables de "adviento" al pasota. En cambio para el creyente, el tiempo de adviento es un tiempo para estar más en sintonía con uno mismo, en recogimiento interior para preparar el corazón. ¡Velad! Es el grito de adviento, es decir, estar atentos, no paséis por la vida como el pasota, de puntillas. Hay que preparar la "casa" para cuando el Señor vuelva. Que la lumbre esté encendida y puesta la mesa. Que no haya malas caras ni zancadillas al que destaca, ni codazos para abrirse paso, ni grandullones abusando de los peques, ni ruido de contiendas, ni silencios de miedo. Que cada uno esté en su puesto, con las lámparas encendidas, atento a lo que realmente cuenta, porque al final vendrá el Señor a pedirnos sobre los dones que nos entregó:"levantaos, alzad la cabeza: se acerca vuestra liberación". Que este tiempo de adviento, crezcas hacia dentro, en profundidad, crezca hacia lo alto, en esperanza y crezca hacia los demás en misericordia. Para que la luz de la Navidad te inunde y transforme tu vida, necesitas vivir este tiempo de adviento de puertas para adentro.

¿Serás capaz de arrancarle a nuestros días, a la dictadura del tiempo, tiempo para ti y para Dios?

¡feliz Domingo de Adviento!

¡Paz y Bien!


Bitácoras


Apuntes litúrgicos
15 Agosto 2026
Apuntes litúrgicos
15 Agosto 2026
Apuntes litúrgicos
25 Julio 2026