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EVANGELIO Y REFLEXIÓN DIARIA. FRAY MANUEL DÍAZ BUIZA

Orar SIN DESFALLECER


13 Marzo 2014

San Mateo 7,7-12. 

Jesús dijo a sus discípulos: Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; llamen y se les abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abrirá. ¿Quién de ustedes, cuando su hijo le pide pan, le da una piedra? ¿O si le pide un pez, le da una serpiente? 

Si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre celestial dará cosas buenas a aquellos que se las pidan! Todo lo que deseen que los demás hagan por ustedes, háganlo por ellos: en esto consiste la Ley y los Profetas.

 

Jesús vuelve a hablarnos de la importancia de la oración. Ya nos explicó que la oración que Dios quiere no necesita de muchas palabras pero si de mucha intimidad, hoy añade otra característica: 'orar SIN DESFALLECER'. Orar es pedir, buscar, llamar a la puerta. De día y de noche. Sin cansarse nunca. Siempre orando hasta el punto que la oración se convierta en un estado y no sólo en una práctica ocasional. 

Vamos, que orar para Jesús es UN MODO DE SER DELANTE DE DIOS. 

Ahora, hoy dos manera de orar y pedir: la del 'inoportuno' que sólo piensa en sí mismo y sus necesidades y, la del 'enamorado' que está tan fascinado que lo daría todo por el tesoro que ha descubierto. 

El que ora así, reconoce a Dios como el tesoro de los tesoros, el amigo fiel, que no puede pasar sin MENDIGAR su presencia, su amor. 

El que no pide nada es porque no ama. El orgulloso prescinde de la ayuda del otro.

Ahora entiendo por qué Jesus le dijo a Marta que su hermana Maria había elegido la mejor parte. 

Sin duda, la mejor actitud ante Dios, es la del mendigo que se sabe amado y llamado a la vida.

!Señor, yo quiero ser un mendigo de ti.... mendigo de Dios! 

!Paz y Bien!


Bitácoras