En la pascua del Papa Benedicto XVI
Amanecía en la Urbe la mañana del último día del año 2022 y en el orbe se rezaba por él. El miércoles pasado el Papa Francisco había pedido a los cristianos que orasen por el Papa Benedicto, que gravemente enfermo, se encaminaba para pasar de este mundo al Padre.
En los Jardines Vaticanos, los gorriones madrugaban con frío. En el Monasterio Mater Ecclesiae, Su Santidad Benedicto XVI pronunciaba oraba sus últimas palabras: “Señor, te amo”… Y se durmió en silencio, en Cristo, para empezar a resucitar en Él.
Los gorriones echaron a volar. El frío de la triste noticia se hizo reguero en los medios. Sólo el rezo daba calidez a la esperanza, al recuerdo grato y a la orfandad de su marcha… Joseph Ratzinger, el Romano Pontífice, el Papa emérito, el cardenal alemán, el profesor universitario, el teólogo enorme, el sacerdote de Baviera… El CCLXV sucesor del Apóstol Pedro de Galilea, el hijo pequeño de Jospeh y Marie se había ido en paz, con fe, hacia Cristo, nuestra Pascua… “He luchado la buena batalla, he terminado mi carrera, he conservado la fe” (2Tim 4,7-8)
¿Quién era el Papa Benedicto?
Era pequeño de talla, largo de inteligencia, claro en la mirada, cierto en la palabra, fino en la escritura, justo en el gobierno, trasparente en la liturgia, tímido en las masas, cálido en la proximidad, creyente hasta la médula, lector inagotable, profeta en los juicios, intelectual clarividente, pastor sabio, magnánimo perdonando, escribía con pluma con una caligrafía diminuta, tocaba el piano en la intimidad de su casa… donde siempre le gustó rodearse de gatos.
Tenía el pelo cano y sedoso, el flequillo rebelde. Gastaba gafas pequeñas para leer, para abrir mejor sus limpios ojos azules y mirar a los ojos. Levantaba sus brazos frágiles para bendecir con la fuerza de Dios. En la liturgia, escondido en los pesados ornamentos, se ensimismaba ante el misterio que celebraba. En las homilías y catequesis, enseñaba sentado, sentando cátedra; decía claro, tejía síntesis, compartía verdades convencidas. En los discursos, abría interrogantes, despertaba diálogos, razonaba con la honestidad de quien busca la libertad, sedienta siempre de verdad…. Quiso ser “cooperador de la verdad”[1]
¿Cuál era la verdad del Papa Benedicto?
La verdad del Papa Benedicto sólo la conoce el Dios que ahora contempla. El Dios que amó como cristiano, enseñó como teólogo y predicó como pastor… Deus caritas est[2]:
Joseph Ratzinger, fundió sin confusión ni división, su vocación y misión de maestro, teólogo y pastor… gastando la vida por el pueblo, como sacerdote del Cristo Sacerdote: “habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo.” (Jn 15,1).
Fue siempre auténtico y “humilde trabajador de la viña del Señor”, en la salud y en la enfermedad, en el aplauso y en la incomprensión, en el suscitar la fe y en deshacer entuertos, en invitar a la esperanza y en soportar desventuras, en fomentar la comunión por amor del amor de Dios:
«Dios es amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él » (1 Jn 4, 16). Estas palabras expresan con claridad meridiana el corazón de la fe cristiana: la imagen cristiana de Dios y también la consiguiente imagen del hombre y de su camino. Además, en este mismo versículo, Juan nos ofrece, por así decir, una formulación sintética de la existencia cristiana: «Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él».[3]
¿Qué decir aún del Papa Benedicto?
Con el Salmo 44, podemos recitar: “Me brota del corazón un poema bello”; con el que decir gracias al Omnipotente y buen Señor, por calzarle las sandalias del pescador de Galilea para guiar la barca de la Iglesia hacia la verdad para confesar con Pedro: “Tu eres Cristo, el Mesías, el Hijo de Dios vivo” (Mt 16,16). Gracias por darle la libre lucidez para descalzarse humilde, con la misión cumplida y caminar la enfermedad para guardar silencio, para decir una sola frase: “Señor, te amo.”
Pero en Guadalupe tenemos que celebrar un recuerdo especialmente grato. El 30 de mayo de 2007, el Santo Padre, Papa Benedicto XVI, recibía como regalo y bendecía en Roma, una imagen de Santa María de Guadalupe, portada por más de un millar y medio de devotos, Caballeros y Damas de la Virgen, que junto a los pastores de Toledo y Extremadura, querían así celebrar el centenario de la declaración por el Papa S. Pio X como Patrona Principal de Extremadura.
Si la tradición quiere que, hace XV siglos, el Papa San Gregorio Magno enviara la imagen original como regalo a San Isidoro de Sevilla, por medio de su hermano San Leandro… Si vimos a Juan Pablo II, el Santo, hace XL años arrodillarse orante ante ella en Guadalupe… Aquel día imborrable, el Papa Benedicto, se recogió devoto ante su rostro materno y nos recogió a todos en su oración paterna:
“Santa María, Madre de Dios, tú has dado al mundo la verdadera luz, Jesús, tu Hijo, el Hijo de Dios. Te has entregado por completo a la llamada de Dios y te has convertido así en fuente de la bondad que mana de Él. Muéstranos a Jesús. Guíanos hacia Él. Enséñanos a conocerlo y amarlo, para que también nosotros podamos llegar a ser capaces de un verdadero amor y ser fuentes de agua viva en medio de un mundo sediento.”[4]
A los pies de la Virgen de Guadalupe, hacemos nuestra la oración del Papa Francisco en la homilía del funeral del Papa Benedicto: “Benedicto, fiel amigo del Esposo, que tu gozo sea perfecto al oír definitivamente y para siempre su voz.”[5]
- [1] “Cooperatoris veritatis”, fue el lema episcopal, inspirado en la III Carta de San Juan, v. 8; elegido por Joseph Ratzinger en su ordenación episcopal como Arzobispo de Múnich y Frisinga, el 24.V.1977.
- [2] Papa Benedicto XVI, Encíclica, Deus caritas est, Sobre el amor cristiano, Roma, 25 diciembre 2005.
- [3] Papa Benedicto XVI, Encíclica, Deus caritas est, Roma, 25 diciembre 2005, n. 1.
- [4] Papa Benedicto XVI, Encíclica, Deus caritas est, Roma, 25 diciembre 2005, n. 42.
- [5] Papa Francisco, Homilía en la Misa funeral del Papa Benedicto XVI, 5 enero 2023.
Fray Vidal Rodríguez López ofm
Otras noticias
La Luz de Clara Brilló en la noche Veleña
Carta del Ministro general para la Solemnidad de Santa Clara 2026
Cena franciscana en Vélez-Málaga
Solemnidad de Nuestra Señora de los Ángeles en Valencia
Bitácoras