El abad de Montserrat preside el Tránsito en Sabadell
Este 3 de octubre, a pesar de la lluvia, nuestra parroquia franciscana de Sabadell ha celebrado solemnemente el Tránsito de San Francisco de Asís, en el marco del VIII Centenario de su paso a la Casa del Padre.
La emotiva celebración estuvo presidida por el abad de Montserrat, el padre Manel Gasch, acompañado por el padre Antón Gordillo, benedictino y prior del Santuario del Miracle. La presencia de ambos hizo especialmente significativo este encuentro, marcado por la fraternidad entre las tradiciones benedictina y franciscana.
Con la iglesia llena de fieles y en un ambiente de profunda alegría, aprovechamos también la ocasión para entronizar a la Mare de Déu de Montserrat en nuestra parroquia y dar comienzo a la vida canónica de la Cofradía de la Virgen de Montserrat en los Franciscanos de Sabadell. Iniciamos así, de la mano de la Abadía de Montserrat, un nuevo camino en el corazón de la pastoral penitenciaria de la diócesis de Terrassa.
Fue una celebración sentida y vivida desde lo más profundo. Tras recordar, con los ojos del corazón, el Tránsito de San Francisco a través de una versión especialmente preparada para la ocasión, se celebró la Santa Misa.
En su homilía, el padre Manel Gasch habló de San Francisco, de la importancia de su figura en la historia de la Iglesia, de su carisma y de su profundo amor a la Virgen. Recordó también la estrecha relación que a lo largo de la historia ha unido a franciscanos y benedictinos y destacó la común devoción a María, subrayando el marcado carácter mariano de ambas órdenes.
Al finalizar la celebración, la directora del Colegio Sant Francesc hizo entrega al abad de una placa conmemorativa. Los asistentes tuvieron también la oportunidad de recorrer la exposición «Los guardianes de la tumba de Jesús», que durante estos días puede visitarse en nuestra iglesia.
Ha sido una noche llena de emociones, en la que los franciscanos de Sabadell hemos podido sentir, una vez más, que formamos parte de una gran familia en la Iglesia.
El octavario conmemorativo del VIII Centenario del Tránsito de San Francisco de Asís culminará mañana con la presencia de nuestro querido obispo, Salvador Cristau, y con la bendición de una gran placa conmemorativa situada en la entrada de la iglesia.
Nos queda el sabor de la fraternidad y de la esperanza compartida. Ochocientos años después de su Tránsito, San Francisco de Asís sigue vivo entre nosotros y continúa impulsándonos a ser cada día más hermanos en Cristo y más hijos de Dios.
Muchas felicidades a toda la familia franciscana por este acontecimiento histórico.
Paz y bien.
Fray Miguel Ángel Coronado
