En el primer centenario de la vuelta de la Orden franciscana a la Rábida
Hoy, 25 de abril de 2020, se cumple un siglo de la vuelta de los franciscanos de la entonces Provincia Bética al Monasterio de La Rábida. Fecha digna de recordar por la transcendencia del hecho, no solamente histórica sino también religiosa y franciscana. Recuperar un lugar como éste, que se proyecta en la historia de España y del mundo, pero que, además, va inseparablemente unido a la vida y al carisma franciscano, era un acto absolutamente necesario y de justicia, no solo por parte de las autoridades civiles sino, sobre todo, por parte de la Orden Franciscana.
Este acto reparador comenzó por el Real Decreto de la Reina Regente, Dª María Cristina de Habsburgo-Lorena, del 12 de octubre de 1892, al celebrarse el IV Centenario del Descubrimiento de América. Restaurada la antigua Provincia Franciscana de Andalucía, reivindicó su derecho a volver a La Rábida cuantas veces se le presentó la oportunidad. A partir de 1914, el Ministro provincial, Fr. Bernardino Puig, emprende la iniciativa de poner por obra lo decretado en 1892, que culmina en 1920. Aunque la comunidad franciscana llegó el 20 de abril, fue el 25 cuando se inauguró oficialmente la vuelta de los franciscanos a su histórico convento, gloria para la Orden Franciscana, para Palos de la Frontera y para España.
Con ella, el Monasterio de La Rábida comenzó nuevamente a brillar y a irradiar fe, espiritualidad, devoción a Nuestra Señora la Virgen de los Milagros, y amor patriótico. Se reanudó la pastoral, se revitalizó la Hermandad de la Virgen y la romería, se influyó en el impulso cultural y social de la comarca, y La Rábida se ha ido adaptando a la evolución eclesial y social de los tiempos, siendo lo que fue pero abriéndose a las exigencias culturales y turísticas de los tiempos actuales, en actitud de acogida y servicio con el mensaje franciscano de paz y bien.
Desgraciadamente la pandemia del Covid 19 ha impedido a la Fraternidad local, a la Provincia de la Inmaculada, a la Real Sociedad Colombina Onubense y al Ayuntamiento de Palos de la Frontera, celebrar esta fecha con la relevancia y trascendencia que tuvo y sigue teniendo en nuestro presente. Aunque haya que posponer dicha conmemoración para tiempos mejores, dejemos constancia de este recuerdo agradecido a todos los que hace un siglo, en 1920, reanudaron la andadura franciscana en este lugar colombino, y a los que la han hecho realidad en estos cien años.
Fr. Miguel Vallecillo Martín
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