Fiestas en honor a San Antonio de Padua. Vila-real.
Tras la celebración del triduo en honor a san Antonio de Padua en la parroquia de san Francisco de Asís de Vila-real, tuvo lugar los actos centrales de las fiestas que Joventut Antoniana dedica en honor a su patrón, el santo de todo el mundo, que generaba una aura de bondad y misericordia en torno a su persona.
El domingo 12 de junio, fiesta principal de la Asociación y acto principal de las fiestas, comenzó con la celebración de la Eucaristía, presidida por el Ministro Provincial fray Joaquín Zurera Ribó, asistiendo representantes de las asociaciones, congregaciones y movimientos religiosos de Vila-real, niños y niñas que han recibido a Jesús por primera vez durante el tiempo Pascual y miembros de la Corporación Municipal. Posteriormente se celebró la procesión, tras dos años sin poder realizarla, a causa de la pandemia, y que fue acogida con gran alegría por los fieles devotos del santo. Al día siguiente, el lunes 13 de junio, se celebró la festividad de san Antonio de Padua, con una Solemne Eucaristía, que presidió el Ministro Provincial. En ella tuvo lugar la imposición de las medallas a los 19 nuevos antonianos, desde bebés hasta personas adultas, y finalmente la bendición y reparto de los panecillos, que en total fueron 1400. Además de repartirlos a los asistentes a la celebración, se llevaron a los conventos de la ciudad y a los enfermos de la parroquia. En sus homilías, el Ministro Provincial, nos invitó a vivir el amor fraterno, a que busquemos comunicar el amor de Dios para que surja un sentimiento de fraternidad profunda y a que tengamos a Jesús en el centro de nuestras vidas para dar testimonio de su Evangelio con nuestra fe y obras, sin miedo y con confianza. Evangelizar es la misión de todo bautizado, de todo discípulo misionero, por lo tanto debemos crecer como evangelizadores. Y el último acto de la programación fue el martes 14 de junio con la Eucaristía por los difuntos de la Asociación, que presidió el P. Francesc Costa, director espiritual de la Joventut Antoniana.
Los presidentes de Joventut Antoniana han hecho un balance positivo de las celebraciones. Han agradecido tanto al predicador del triduo como al Ministro Provincial “que nos hayan acompañado en los días más importantes para la Asociación y por las palabras que nos han transmitido durante su estancia en Vila-real.” Y por supuesto a la comunidad franciscana, “ya que, sin su presencia, Joventut Antoniana no sería lo que es.”
Que Antonio de Padua, tan venerado por los fieles, interceda por toda la Iglesia y nos ayude a comprender que servir no nos disminuye, sino que nos hace crecer y que hay más alegría en dar que en recibir. Pidamos al Señor poder aprender un poco de este arte de san Antonio.
Joventud Antoniana de Vila-real
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