¿Sabes hacer “Olas de Cuaresma”?

¿Sabes hacer “Olas de Cuaresma”?

Esta es muy simpática y me salió barata, porque me la regaló el Señor para los críos del Colegio san Francisco, de Almería, y luego la aproveché para los de Primera Comunión de aquí. Como van sin hache, no son ningún saludo especial para después del miércoles de Ceniza. Tampoco pueden ser olas de agua, porque ni tú ni yo somos mares, ríos, lagos, lagunas o piscinas. Y menos aún esas que se hacen en los estadios (la “ola mejicana”), porque la Cuaresma te puede dejar más delgado, pero no es un deporte. Entonces, ¿qué es una “ola de Cuaresma”?

Pues algo bastante fácil, hijo de mi alma, porque lo vienes haciendo desde que eras un crío. Lo pone bien claro el Evangelio, y nos lo recomienda Jesús, con estas tres letras exactas, en el capítulo sexto de san Mateo. La “O” está en los versículos 5 y 6; la “L” un poco antes, del 2 al 4; y la “A” aparece del 16 al 18. Por si no tienes la Biblia a mano, o aún no sabes buscar en internet, te aclaro en un plis-plas este misterio misterioso: la “O” es la inicial de la palabra “ORACIÓN”, y de la oración en secreto nos habla la primera cita. Justo en los tres versos anteriores aparece la “LIMOSNA”, y de ahí sacamos la “L”. Y la “A”, como acabas de adivinar, es la de “AYUNO”, en los vv. 16-18, que ha de hacerse, como las otras, a la chita callando. Oración, Limosna y Ayuno, la “O”, la “L” y la “A”. OLA. Y como es típico de la Cuaresma, porque el texto de san Mateo es el que se lee cada miércoles de Ceniza, eso es una “OLA de Cuaresma”. No había que torturarse mucho las meninges para descubrirlo, ¿verdad?

            Esas olas las venimos haciendo, siglo arriba, siglo abajo, desde que la Iglesia es Iglesia. Pero bueno, la pregunta inicial no era sobre la teoría, sino sobre la práctica. Doy por supuesto que tú las sabes hacer de sobra y hasta puede que las practiques también cuando no es Cuaresma. Con todo, “permíteme que insista”, como dice el anuncio ese de la tele: ¿les has enseñado a tus hijos cómo se hacen las olas de cuaresma? ¿Y tus nietos? ¿Saben hacerlas también tus nietos? Si pasan de los veinte o andan con la hormona revuelta no te sabría asesorar, pero si son todavía pequeños te regalo este método para irles enseñando que las olas de Cuaresma las pueden hacer también ellos, aunque sean niños, y que las pueden hacer en casa.

            La “O” de Oración la pueden hacer rezando si todos se saben el Padre Nuestro, el Ave María y el Gloria. Si rezan despacio, tardan un minuto exacto. Si no saben, pues les enseñas tú. La “L” de Limosna es más complicada, porque ellos no tienen un sueldo o una pensión de la que echar mano para compartir. Pero como la Limosna es ayudar al otro, la pueden cambiar por ayudar un poquito más en la casa. En vez de dar Limosna, ayudar un poquito más. Tanto monta, monta tanto. La “A” de Ayuno igual, porque el ayuno obliga a partir de los 18 años, y la abstinencia de carne los viernes a los 14. Para que lo puedan hacer en casa, se lo podéis cambiar por jugar un poco menos. En vez de ayunar de cosas de comer, que ayunen de tiempo de jugar. Si juegan un poco menos, tienen más tiempo para ayudar un poco más en la casa.

            Rezar un minuto, jugar un poco menos y ayudar un poco más. O, L, A. OLA. Es una ola de Cuaresma, pero casera. Es fácil de recordar: rezar un minuto, jugar un poco menos, ayudar un poco más. Pruébalo con los nanos y después de Pascua me cuentas. Que vaya bien.

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