Unas Misas poco "canónicas"

Unas Misas poco

Aunque algunos se ríen cuando lo cuento, hay momentos en que ser cura es una profesión de riesgo. Cabe también que me esté solterizando, no te digo que no, que es una afección frecuente en mi familia por parte de fraile. Como tú tienes aparato de pensar y no te entran agujetas cuando lo usas, como al mindundi ese de la gorra y los pendientes, te expongo el caso y tú lo valoras.

¿Tú te duchas con reloj?

¿Tú te duchas con reloj?

Nosotros sí. Me refiero a los frailes de mi convento. Y no, no es que tengamos todos relojes de esos sumergibles ni nada de eso; la cosa es mucho más simple. Y más hermosa. Lo único es que si en tu casa tienes butano o gas ciudad no te vas a enterar bien. Para el agua caliente lo que tenemos es un termo eléctrico de esos de cien litros. Antes teníamos dos, pero se estropeó uno y, como es más viejo que el resfriao, nos dicen que ya no hay repuestos. El fontanero todo es decir que la semana que viene sin falta se pasa por aquí, pero debe ser una semana de esas far far away, porque hace tres meses que estamos así.

Al final va a resultar que el Evangelio tiene razón

Al final va a resultar que el Evangelio tiene razón

Lo digo por una bobada que me ha pasado esta mañana. Resulta que anoche, en la cena, me di cuenta de que a la botella de vino que tenemos en la mesa le quedaba poco. Me quedé con la copla, pero luego, como había cursillo prematrimonial en la parroquia, se me olvidó.

Y esta mañana, cuando he ido a rellenarla, ¡sorpresa!, ya estaba llena. Y además sé quién lo ha hecho. Te pongo en antecedentes. De los cuatro frailes que somos en el convento, vino en las comidas solo toma el más mayor; los demás son de agua y yo, que tomo cerveza, por eso del riñón (sí, no pongas esa cara, que es la pura verdad).

Mi mejor homilía fue en inglés y había solo 16 personas

Mi mejor homilía fue en inglés y había solo 16 personas

Ya sé que es algo que jamás habrías pensado de mí, pero “asín es la vida”, como dice el padre de fray Antonio. La verdad es que no fue para tanto; me he acordado porque el domingo de Pascua cayó en 16 de abril, día del cumpleaños de Benedicto XVI. Así que más vale que te lo cuente ahora para que no se me pase, porque el año que viene vete tú a saber dónde estaremos.

Era un fin de semana de Cuaresma, lluvioso y tristote. En el convento había un Encuentro de Oración, y el domingo me tocaba a mí celebrar la eucaristía con ellos, con los dieciséis participantes, en una capilla muy recogidica que tenemos en el piso de arriba.

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