Dios es daltónico total

Dios es daltónico total

Hasta el gorro estarás de los nombrecicos de estos articulillos, pero es precisamente ese modo de captar la realidad lo que desencadena el proceso de escribir la historia o la idea. En simple: primero Dios te regala una frase y luego te toca a ti ir amasando el resto de las palabras para que la mezcla sea homogénea, ligue bien toda ella, sin grumos indigestos, y admita, porque eso siempre le da un sabor característico, alguna referencia al Evangelio y/o a san Francisco de Asís.

La multiplicación de los guantes y de los geles

La multiplicación de los guantes y de los geles

“Caballero, tenga unos cuantos guantes. Comparto lo que tengo. Cuídese”. Y coge y me da un puñado de guantes blancos de látex, se monta en el coche y se va. Te estoy hablando de mediados de mayo, cuando por fin permitieron que la gente volviera a las iglesias y lo estábamos preparando todo para la rentrée. Aquí habíamos hecho unos carteles muy monos, con fotos y todo, para explicar bien las medidas de seguridad que recomendaba la Conferencia Episcopal y nuestra propia Diócesis: el uso de mascarillas, guantes, hidrogel, distancias mínimas, etc.

OMNIA MALE EVADUNT (et alia)

OMNIA MALE EVADUNT (et alia)

Como a los frailes franciscanos no nos hacen con molde, salimos cada uno de un modo y de una manera. A veces me da por pensar que lo ideal hubiera sido conservar los patrones originales de san Francisco de Asís, y así saldríamos todos con la misma forma. Lo que pasa es que como Dios no se repite nunca en su amor, a cada uno lo quiere como a nadie más, y por eso no puede haber ni dos personas idénticas ni dos frailes iguales. Dicho esto, y sin recular lo más mínimo, añado que, iguales iguales, lo que se dice iguales, pues no; pero con unas ciertas características que los asemejan, haberlos haylos, los ha habido siempre e imagino siempre los habrá. Hoy te comento cuatro de ellos, y ya veré si encuentro alguno más y te lo cuento otro día.

¿CON o SIN?

¿CON o SIN?

No, no me refiero a la cerveza, aunque lo parezca. Ni al cuidado que deben llevar los celíacos cuando van a comprar y tienen que leer todas las etiquetas, ni a los que padecen algún tipo de intolerancia alimentaria y van los pobres con un cuidado que pa qué. Me refiero a cómo te tomas la vida y a cómo haces todo lo que haces: ¿te la tomas CON Dios o SIN Dios? ¿Vas a tu bola o tienes en cuenta el Evangelio en cualquier situación? Porque no es lo mismo una cosa que otra, como podrás suponer, y no estoy hablando solo de los asuntos importantes y trascendentales; no es lo mismo salir a andar que salir a andar CON Dios, llegar a trabajar CON o SIN Él, acercarte a por el pan a solas que en Su compañía.

Cinco puntos y un junto

Cinco puntos y un junto

¿Sigues ahí o te has ido ya de vacaciones? Si es lo segundo, que te vaya bonito, con la ayuda de Dios. Y si es lo primero y no tienes nada mejor que hacer, te invito a hacer peña y a ver si la cosa mejora una chispitina. Vamos a ver cómo empiezo y si lo encarrilo bien. Yo casi ya no me acuerdo, porque hace muchos años, pero de pequeño que enseñaron que al final de una frase se pone punto. Se le llama «punto y seguido» si luego se sigue escribiendo otra frase.

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