Joventut Antoniana de Vila-real atiende a 29 familias nuevas

La Asociación Joventut Antoniana, ubicada en el convento de los Padres Franciscanos de Vila-real, destinó durante el pasado año 42.358,74 euros a los diferentes programas, servicios y acciones que conforman su labor social en Vila-real.

El grueso -27.014,35 euros- fueron para los alimentos que reparten, la Escola de Família (5.033,28 euros) o la compra de pañales y leche infantil (3.907,13 euros) fueron las principales partidas económicas. Durante 2019 fueron 29 las familias que, por primera vez, acudieron a Joventut Antoniana de las que 13 eran de origen marroquí, nueve españolas, cuatro colombianas y las tres restantes provenían de Serbia, Venezuela y Argentina. Desde la entidad destacan que, más allá de las cifras, “detrás se esconden personas y familias”. “Es la persona concreta en su situación y circunstancias, lo que hace que la acción de Joventut Antoniana no sea solo un servicio ante una demanda, sino más bien un momento privilegiado de encuentro con Cristo a través del rostro de cada necesitado”, apuntan. La Escola de Família, que complementa la atención primaria, ayudó a 25 niños de entre seis y 10 años en la ludoteca, 12 personas asistieron a clases de alfabetización y ocho adolescentes recibieron apoyo para mejorar su rendimiento académico.

Respecto a la atención primaria --las visitas domiciliarias para el acompañamiento, seguimiento y reparto de alimentos y otros productos de primera necesidad--, se atendió a 257 personas de 71 núcleos familiares. El perfil de demandante fue el de familias en situación de vulnerabilidad y exclusión, aquellos con insuficiencia de ingresos para cubrir las necesidades básicas o quienes abandonaron sus países por causas políticas, sociales o económicas y viven de forma irregular en España. En total hubo 673 intervenciones dentro de la atención primaria. “Las personas comprometidas con nuestra sociedad y con el Evangelio de Jesús no podemos cerrar los ojos, ni el corazón, ante este prójimo con el que convivimos, que sangra de pobreza. Por eso nuestras puertas están siempre abiertas y siendo espacios de esperanza”, insisten desde la entidad.

Otro de los ejes de Joventut Antoniana se centra en la inserción laboral. En este ámbito, y durante el pasado ejercicio, se registraron 165 peticiones de empleo siendo 39 las personas que encontraron trabajo. Quienes acudieron a este servicio fueron, principalmente, mujeres de mediana edad, desempleadas de larga duración con formación básica o sin finalizar y problemas de inserción. “Hoy en día tener un empleo no garantiza salir de la pobreza, se crea empleo pero muchas veces es precario”, lamentan desde Joventut Antoniana.

La tarea que realiza la asociación no sería posible sin la colaboración de los voluntarios. En total hubo 65 personas que entregaron su tiempo para ayudar a quiénes tienen dificultades. “En Joventut Antoniana nos centramos en la atención a las personas más vulnerables, realizando un acompañamiento en un camino lleno de dificultades pero, también desde la esperanza y las oportunidades. Los voluntarios estamos llamados a ser testigos de la fraternidad con todas las personas, especialmente con las más empobrecidas y excluidas. Día a día, tratamos de estar al lado de nuestros hermanos más necesitados, para acompañarles y ofrecerles las herramientas que les ayuden a recuperar la autonomía, autoestima y la motivación”, valoran desde la asociación.

Sheila Gil. Joventut Antoniana de Vila-real

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